¿Por qué se llama arroz a la cubana? Historia y secretos de este plato clásico
- El Zarapatel

- 28 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Un plato humilde y sabroso, de identidad difusa, pero de sabor inolvidable: el arroz a la cubana ha conquistado generaciones enteras con su simpleza, pero, ¿qué tiene de “cubano” este plato? Hoy buceamos en la historia del arroz a la cubana, sus orígenes inciertos, sus curiosidades y cómo se prepara este delicioso emblema del recetario popular.
El arroz a la cubana es uno de esos platos que despiertan sentimientos encontrados: sencillo pero reconfortante y nostálgico, y, al mismo tiempo, protagonista de debates sobre su verdadero origen. Aunque su nombre lo relaciona directamente con Cuba, lo cierto es que el origen del arroz a la cubana no está nada claro. De hecho, el plato tal y como se conoce hoy en día –con arroz blanco cocido, huevo frito, salsa de tomate y plátano frito– no se consume habitualmente en Cuba, y su popularidad es mucho mayor en España y algunos países de Latinoamérica.

¿De dónde viene realmente el arroz a la cubana?
A pesar de lo que sugiere su nombre, la historia del arroz a la cubana nos lleva más por los caminos del mestizaje culinario entre la cocina española y la americana. Una de las teorías más aceptadas es que se trata de un plato surgido en la época colonial, cuando en las colonias españolas del Caribe se mezclaban ingredientes europeos con productos locales. El arroz, traído por los colonos, encontró en Cuba un nuevo hogar, donde se combinó con plátanos, tomates y huevos, alimentos fácilmente disponibles.
Sin embargo, en la gastronomía cubana tradicional no existe una receta codificada como "arroz a la cubana". En su lugar, sí encontramos platos que combinan el arroz con salsas y guisos, como el arroz con picadillo, o una elaboración que incorporaba huevos cocidos, arroz y plátano frito, lo que sugiere que este nombre podría haber sido una invención peninsular para bautizar un plato "exótico" inspirado en sabores y combinaciones caribeñas. Desde entonces, se convirtió en una comida habitual en los hogares españoles, sobre todo por su bajo coste, facilidad de preparación y atractivo para los niños, especialmente en Canarias, de donde provenían muchos colonos y donde el plato realmente ganó popularidad, sobre todo con la incorporación del plátano autóctono.

Curiosidades del arroz a la cubana
¿Plátano macho o banana? En España, suele usarse plátano normal (dulce), mientras que en otros países, como Perú o República Dominicana, se prefiere el plátano macho frito, que aporta un contraste menos azucarado.
¿Con o sin salchichas? En algunos hogares se le añade salchicha frita, lo que da lugar a variantes como el “arroz a la cubana completo”. Este añadido es más común en versiones escolares o familiares.
¿Tomate natural o ketchup? Aunque lo tradicional es la salsa de tomate casera, no es raro encontrarlo con ketchup o tomate frito de bote.
Un plato de contrastes: dulce, salado, ácido y graso. Pocos platos logran ese equilibrio con tan pocos ingredientes.
Su variante más extendida: arroz blanco, huevo frito, plátano frito y salsa de tomate. Pero cada casa tiene su versión, y eso lo hace aún más especial

El plato tradicional de arroz a la cubana en la actualidad
Hoy en día, el arroz a la cubana sigue siendo un habitual en comedores escolares, menús del día y cocinas domésticas. Es un plato que ha sabido resistir el paso del tiempo y que, pese a no contar con Denominación de Origen ni estrella Michelin, forma parte del imaginario colectivo gastronómico de muchas generaciones.
Su sencillez también lo convierte en un candidato ideal para la cocina vegetariana (eliminando el huevo) o incluso vegana (sustituyéndolo por opciones vegetales como tofu a la plancha). Además, es una excelente puerta de entrada para que los niños se familiaricen con sabores salados y dulces en un mismo plato.
Reportaje elaborado por GASTRONOSFERA.







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